Parecerá raro que empiece mi blog escribiendo de ti, o mejor dicho escribiéndote a ti, pero si intento que este espacio sea para contar un poco de mi vida, no podría hacerlo sin hablar de ti, sin hablarte a ti.
La última carta al fin:
Dicen que la vida está hecha de ciclos, que se abren y se cierran… de etapas que comienzan y terminan, y creo que es cierto; cada una de esas etapas nos dejan algo, cambiamos algo… empiezo hablando de ti, porque fuimos tanto, nos quisimos tanto e hicimos tanto, que yo después de ti ya nunca volví a ser la misma.
¿Cómo fue nuestra historia? Como muchas otras, tan predecible, tan común, tan lógica… Nos presentaron un día, un día de verano… tus ojos se encontraron con los míos, y ese mismo día recibí la primera de mil llamadas, nunca más nos separamos; nunca más en los siguientes 6 años
Llenaste mi vida, conociste mis sueños, conocí los tuyos; construimos sueños nuevos.
Puedo decir con orgullo, que nuestra historia no fue de altas y bajas, jamás miramos atrás, jamás nos detuvimos por algo… todo tenía un propósito, todo tenía una razón de ser… Encontrarnos, conocernos, ser novios, casarnos; todo estaba hecho, estaba dicho. Podíamos hablar con la mirada, las horas eran minutos y la vida, me atrevo a decir que era perfecta.
Tenias ya meses raro… nervioso pensaba yo; la vida estaba por cambiar, graduarnos, empezar con nuestra vida laboral… tu cambio a nuestra gran Ciudad de México… y un día mientras me arreglaba sentí algo raro, un presentimiento, sentí realmente que algo pasaría; baje las escaleras y ahí estabas tú, con un anillo de compromiso en una mano y el corazón en la otra, diciendo: cásate conmigo! Ni siquiera lo preguntaste, fue una orden desde el principio. ¿Felicidad Plena? Si. Todo fue un sueño, las cosas eran justo como estaban en nuestros sueños…
Tenias ya meses raro… nervioso pensaba yo; crecían las responsabilidades, la boda tan próxima, esperarme en casa en nuestra gran Ciudad de México… y un día, mientras me arreglaba sentí algo raro, un presentimiento, ahora si estaba segura que algo pasaría; baje las escaleras y ahí estabas tú, con las manos vacías, esperando recibir mi corazón para romperlo en mil pedazos.
Explicaciones hubo muchas, meses de silencio, meses de lagrimas; de buenas y malas intenciones. ¿Qué paso? Todavía no se, ya nadie es culpable a estas alturas, el tiempo; las circunstancias, no sé; de verdad no lo sabía entonces, no lo sé ahora y de verdad creo que nunca lo sabré. Lo más doloroso fue sentir que lo que para mí era un orgullo para ti significaba un fracaso, para mi tener solo un novio toda la vida era el éxito más grande, para ti solo tener una novia en tu historia, significaba que te faltaba vivir.
¿Y entonces, que hice? Lo que cualquier niña boba con posibilidades haría. Me corte el pelo, baje de peso, cambie mi apariencia (nadie me dijo que parecer diferente no te hace sentirte diferente), empecé a salir muchísimo (nadie me dijo que vivir en la calle no te hace sentirte contenta), busque a mis viejos amigos (nadie me dijo que en ninguno de ellos te encontraría a ti), hice un viaje muy largo (nadie me dijo que ninguna distancia haría que dejara de extrañarte)… y por fin de vuelta en casa, simplemente me senté y llore, llore un día entero, como loca; ya no extrañándote a ti, ya no llorando tu partida y ya no preguntándome porque diablos las cosas no salieron como yo creí que las merecía.
Lloraba por mí, por darme cuenta que tenía mucho tiempo basando mi felicidad en la felicidad de otra persona, por enterarme que mi vida era tan vacía que si te ibas tú, se acababa todo. Llore de coraje, de desesperación, de decepción, simplemente llore. Y ahí cambie, prometí no hacer lo mismo otra vez, prometí no volver a llorar por mi… ahora sé que puedo llorar por lo que me hacen los demás, pero jamás volveré a llorar por decepcionarme a mí misma.
Ahora agradezco esas lagrimas, agradezco todo el tiempo y todo lo que paso, porque estoy orgullosa de la mujer que soy, de lo que se, de lo que hago por mi todos los días. Y no negare que a veces me siento triste (especialmente si es mayo, o si escucho alguna de tus canciones), pero esa tristeza fortalece, así como una sonrisa me hace sentir viva, una lagrima también.
Entonces mi blog empieza así, con las cuatro leyes de vida que leí por ahí, adopte y gane con tu partida.
1ª. Si una persona llega o se va, es lo correcto. Nadie llega o se va por casualidad, todo está ahí para hacernos aprender. La presencia o la ausencia de alguien siempre, siempre te enseña algo.
2ª Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido. El hubiera no existe, lo que paso y tal como paso tuvo que ser así para aprender de la lección y seguir adelante. Todas y cada una de las situaciones que suceden son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego no quieran aceptarlo.
3ª Las cosas empiezan siempre en el momento correcto. Ni antes, ni después, siempre estamos preparados (aunque a veces no lo parezca)
4ª Cuando algo termina, termina. Así, simplemente, si terminó es para hacernos crecer, avanzar y enriquecernos con la experiencia.
Estoy segura que luche hasta el último momento, di todo lo que pude, lo que era… ahora estoy contenta, con lo que fui, pero estoy más contenta con lo que soy….
Mi amor de un verano, que se quedo seis; esta fue la última carta para ti… Guacamole, Buena vida, poca vergüenza (sabes de lo que hablo), y si… tu y yo, siempre tendremos Paris….
2 comentarios:
La primera incognita que se me viene a la mente, es ¿como puedes escribir eso? después de esa mezcla agridulce de sentimientos que el te provoca? De verdad, me encanto..porque al leerlo veo a una mujer que aprendio de sus errores y esta dispuesta a aceptar todos y cada uno de los retos que le pongan enfrente. Si leemos entre líneas sale a relucir el coraje pero a la vez la paz que transmites de liberar esto que traes cargando desde hace tiempo...se lee que eres UN MUJERON EN TODA LA EXTENCION DE LA PALABRA, que vales la pena, que contigo no se deben de andar con cuentos locos porque a ti ya no te la cuentan
en vdd...eres una mujer excepcional, solo falta creertela y aventartela para que te comas el mundo.
Me encanto el enfasis que le das apartir del...y entonces que hice? En verdad transmites tu sentir y eso no cualquiera lo logra.
Espero con ansías tu proximo blog.
Mira un texto, para que te animes a seguir escribiendo...creo que te puedes sentir un poquitito identificada.
No me importa mostrarme débil mientras escribo,
Si aún no soy fuerte, ni nunca lo he sido,
No se amar como aquí juegan.
Yo amo con los codos, con el sueño, con la voz,
No tengo objeción en no ser correspondido.
No me importa cuanto vivan mis amores,
Yo amo mientras dura, mientras puedo,
Mientras se vacía el vaso y emprendo mi camino.
Yo no entiendo como aman los humanos!
Por eso estoy aquí por tu duda,
Por todo lo q no sabes ni averiguas,
Por todo lo q das sin saber siquiera q tuviste.
Felicidades por tu blog...!
Me agrada la intensidad con que has escrito, la introspección que no cualquiera aborda tan sinceramente.
Sin duda que este blog será también una forma de catarsis y resilencia...
Ninguna vida es inútil, mucho menos la tuya.
Por aquí seguiré visitando
Publicar un comentario